«Esto es una condena»

«Esto es una condena de muerte». La reducción de las capturas de atún rojo para el próximo año, acordada el pasado domingo por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), ha supuesto un varapalo para las cuatro almadrabas gaditanas (Barbate, Conil, Tarifa y Zahara) que tendrán que ajustar su producción para un cupo límite de 600 toneladas. La consejera de Pesca, Clara Aguilera, ha anunciado una estrategia conjunta con el Ministerio de Medio Ambiente para fijar ayudas para este sector de la pesca artesanal. La Junta reclamará compensaciones económicas a Bruselas a través del Fondo Europeo para suplir la pérdida de rentabilidad. Además, Aguilera ha insistido en tocar las cuotas de la flotas más agresivas, como la de cerco, para beneficiar a las almadrabas.