Don Juan en vísperas del olvido

Cada 1 de noviembre, además de los ritos funerarios de dejar flores en los cementerios, sin poder obviar con un poso de culpabilidad el verso becqueriano de «¡Qué solos se quedan los muertos!», o el consumo compensatorio de buñuelos, huesos de santos y panellets, una tradición languideciente lleva a que en esa fecha, víspera del día de difuntos que realmente es el día 2, se represente en los teatros el drama Don Juan Tenorio de José Zorrilla. Antes de que la celebración detestable del Halloween norteamericano termine de barrer este hábito español, justo es recordar al personaje de Zorrilla junto con sus ilustrísimos, casi abrumadores, precedentes y sus sorprendentes herederos. Un viaje por un mito de la cultura española, y universal, mientras «los muertos se filtran por las paredes».