Hay que sufrir lo justo, pero que gane el Málaga

QUIERO sufrir lo justo. Vamos que aunque no me llega, como a muchos otros, la corbata al cuello, no quiero que esta tarde, entre las 6 y las 8, me dé un infarto y espero que el Málaga CF haga sus deberes. Lo esperemos y lo deseamos. Tres ex presidentes del Málaga ven el fútbol juntos desde hace muchos años. Eduardo Padilla, Fernando Puche y Federico Beltrán. Los tres, codo con codo, son socios de los de verdad, y son malaguistas de la cabeza a los pies. Como ellos, media Málaga tendrá su alma en Martiricos. No está la ciudad para vivir malos ratos ni malos rollos, así que confianza plena en San Judas Tadeo y en el beatro Fray Leopoldo de Alpandeire, estatua en la que, todos los días, hay un montón de flores frescas colocadas por sus devotos en la plaza de Capuchinos. Y es que el fraile que reposa en Granada tiene una legión de seguidores y su fama milagrosa rompe las fronteras. Pues eso, que entre unos y otros, entre lo terrenal y lo divino, una manita nos echarán. Espero. Mientras, no sé si preocupado por el Málaga o no, pero sí como meditabundo por la movida que sólo él conocía entonces, el jueves almorzaba en El Trillo el juez Baltasar Garzón. No pasó inadvertido, aunque pocos conocían el motivo de su estancia en Málaga: la operación contra la mafia rusa desarrollada en diversos lugares de España, entre ellos la Costa del Sol, el pasado viernes, con intervención de más de 400 policías. Un golpe, sin duda, a estos maleantes que son los que meten miedo, sin duda, porque para muchos de ellos una vida no vale casi nada. Y la vida vale mucho, vaya que si lo vale... Lo sabe, sobre todo, quien se la juega casi a diario, como Francisco Rivera Ordóñez, quien el día 17 de agosto se encerrará con seis toros en la plaza de toros de Estepona para conmemorar su corrida número mil, que se dice muy pronto. ¿Y por qué Estepona? Porque fue la única plaza que construyó su abuelo, el innolvidable Antonio Ordóñez, siempre presente en los actos de Rivera. ¿A por ellos! Frase que (con otro sentido, claro) atronará hoy fuerte en La Rosaleda. No se puede escapar la ocasión. No sólo gana la Málaga futbolera, con el Málaga en Primera ganamos todos. La pelota es un medio publicitario que deja mucho dinero, mueve mucha gente y muchos euros, y Málaga no puede permitirse el lujo de quedarse ajena al circuito. Mientras, no lo olviden, vayan sacando las entradas para vez a Luz Casal el próximo día 27 en La Malagueta. El macroconcierto merece la pena más que nunca, sobre todo por su objetivo final: conseguir dinero para la investigación contra el cáncer. Y viene a colación el tema por el encuentro con un buen pescaíto delante que mantuvieron hace unos días en el histórico Apolo la cantante gallega con el mítico Roberto, de Tabletom, y unos amigos. Ya saben que LaMari también participará en el mismo. Todo un espectáculo que tendrá muchas más sorpresas de las que intentaremos enterarnos. Mientras, días de pocos encuentros en los restaurantes de Málaga entre la huelga de los transportistas y la crisis económica, que se nota, y no vean cómo, en los lugares del buen yantar...