Landero busca la trastienda moral del ser en 'Retrato de un hombre inmaduro'

P ARA el escritor Luis Landero lo importante de una novela «es que transmita vida, que no sea un mausoleo». Y eso es lo que ha conseguido con su último libro Retrato de un hombre inmaduro , el monólogo tragicómico de un hombre que hace balance de su vida en la habitación de un hospital antes de lo que puede ser el fin.