Pedro Luis Gómez: «Mi libro es un grito contra la violencia y el fanatismo»

Fue entre los días 11 y 12 de mayo de 1931. Málaga se vio sumida en uno de los capítulos más negros de su historia: la quema de conventos . Numerosas imágenes religiosas fueron destruidas. Entre ellas, el Cristo de la Buena Muerte, obra del granadino Pedro de Mena y Medrano. ¿O no? Una leyenda dice que no se quemó. Pedro Luis Gómez lo asegura en la novela Las cenizas de Cristo. El enigma de Mena (Arguval). En ella, el periodista y director de Publicaciones de SUR indaga en la misteriosa desaparición como homenaje a aquellas personas que salvaron la talla y a los que da protagonismo en su libro. Porque su objetivo es «reivindicar la cantidad de hombres como Juan, Andrés y Rafael (nombres ficticios) que en aquellos tiempos de locura y sinrazón mantuvieron la cordura de la bondad, el propósito de la generosidad y la contundencia de la razón».